Cómo cuidar tus joyas de acero para que duren toda la vida
Una de las grandes ventajas de las joyas en acero inoxidable quirúrgico 316L es que necesitan muy poco mantenimiento. Aun así, aquí tienes algunos consejos sencillos para que tus piezas LOOM se mantengan como el primer día.
1. Puedes ducharte y nadar con ellas puestas
El acero 316L no se oxida, por lo que no pasa nada si te duchas, nadas o haces deporte con tus joyas puestas. Es una de las razones por las que este material se ha convertido en la opción favorita para joyas de uso diario.
2. Resistente al perfume y a las cremas
A diferencia de la plata o los baños de oro tradicionales, el acero inoxidable resiste bien el contacto con perfumes, cremas y productos cosméticos, que suelen ser una de las principales causas de que otras joyas pierdan el color con el tiempo.
3. Límpialas de vez en cuando
Aunque no lo necesitan tanto como otros materiales, un paño suave y un poco de agua tibia con jabón neutro cada cierto tiempo ayudan a mantener el brillo original de la pieza.
4. Guárdalas por separado
Como cualquier joya, evita que las piezas se rocen entre sí o con otros metales cuando no las lleves puestas, para prevenir pequeños arañazos con el roce continuo.
5. Ideal para pieles sensibles
Al ser hipoalergénico, el acero 316L es una opción segura si tienes la piel sensible o alergia a otros metales — sin renunciar a llevar tus joyas todos los días.
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